La intoxicación es la exposición, ya sea por ingestión, tacto o inhalación, a una o varias sustancias que pueden ocasionar una lesión en el organismo. La ingestión es la vía de intoxicación más habitual en los niños.

Si creemos que nuestro niño está intoxicado, debemos mantener la calma y averiguar qué ha ingerido, cuánta cantidad y los síntomas que presenta. En ningún caso debemos provocarle el vómito ni darle nada de comer ni de beber.

Tipos de intoxicaciones

Las intoxicaciones pueden ocurrir por accidente o de forma voluntaria.

Intoxicaciones accidentales

Usualmente las intoxicaciones accidentales les ocurren a niños de edad preescolar, entre 1 y 5 años de edad, con medicamentos o productos domésticos y generalmente en casa, pues su afán exploratorio sumado a la ausencia de sensación de riesgo o peligro, los hace propensos a investigar y a probar lo que encuentran.

Algunas intoxicaciones son asintomáticas, por eso, la consulta ante cualquier sospecha de ingestión, debe ser inmediata.

En estas intoxicaciones generalmente se conoce el tóxico ingerido, la dosis y el tiempo transcurrido desde la ingestión, información muy importante a la hora de atender a los pacientes.

Cuando esto sucede, debemos tener en cuenta que:

  • Con frecuencia, los niños toman sustancias inocuas que no precisan tratamiento.
  • Es con un solo producto del entorno doméstico.
  • La mayoría de las veces son asintomáticas.
  • Generalmente, son benignas y no necesitan mucha intervención terapéutica.

Errores de dosificación

Usualmente ocurren por una equivocación del adulto cuando le suministra dosis incorrectas del medicamento al niño.

Cuando esto sucede, debemos tener en cuenta que:

  • Ocurre con los medicamentos habituales de la infancia.
  • Algunos errores de dosificación, si se mantienen en el tiempo, son más peligrosos que la ingesta de una dosis alta única, como por ejemplo con el paracetamol.

Intoxicaciones voluntarias

Las intoxicaciones voluntarias son intencionadas y se presentan en adolescentes con trastornos psiquiátricos o sicológicos, donde los tóxicos son generalmente medicamentos o drogas de abuso, o una combinación de varias.

Este manejo es mucho más complejo, ya que no es un hecho fortuito, sino que es intencionado y autolesionante, y puede repetirse.

Es habitual que presenten síntomas, sobre todo neurológicos: disminución del nivel de conciencia, somnolencia, inestabilidad, etc.

Cuando esto sucede, debemos tener en cuenta que:

  • Son menos frecuentes, pero más graves que las accidentales.
  • Habitualmente, están implicados varios productos como sicotrópicos, alcohol, drogas de abuso o paracetamol.
  • Requiere atención médica, la mayoría de las veces neurológica.
  • La demora antes de consultar es mayor que en las intoxicaciones accidentales y eso hace que el tratamiento sea más complejo.
  • Son adolescentes mayores de 12 años, sobre todo mujeres.